Evergrande Burbuja Ladrillo China

¿Ha estallado la burbuja inmobiliaria china?

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La gigante promotora inmobiliaria china, Evergrande, enfrenta uno de sus períodos más oscuros hasta la fecha. La Justicia de Hong Kong ha dictaminado la liquidación de esta compañía para saldar sus deudas con los acreedores, marcando un hito en la historia de la industria. Esto ocurre mientras la empresa luchaba por acordar un plan de reestructuración para su enorme deuda internacional (‘offshore’). Sin embargo, los problemas de Evergrande se remontan a un ‘boom’ y expansión descontrolados que desembocaron en una burbuja de deuda de proporciones gigantescas, comparable a la crisis iniciada por la caída de Lehman Brothers en 2008 en Estados Unidos. Este coloso asfixiado por las deudas ahora se encuentra en una situación crítica.

Las alarmas se encendieron en agosto de 2021, cuando Evergrande incumplió el pago de su deuda internacional, lo que llevó a la pérdida de confianza de los inversores y generó una gran incertidumbre en el sector. La compañía acumulaba un pasivo superior a los 300.000 millones de dólares en ese momento. Esto desencadenó cientos de litigios y una crisis de confianza en el mercado inmobiliario chino. Además, en agosto del mismo año, numerosos proyectos de Evergrande se paralizaron en China debido a vencimientos de deudas, lo que llevó a advertencias por parte de las autoridades financieras. La compañía comenzó a experimentar fuertes fluctuaciones en la bolsa de Hong Kong, donde cotiza, y su presidente, Hui Ka-yan, se vio obligado a vender una parte considerable de sus acciones para obtener liquidez. Como resultado, las acciones de la empresa cayeron a mínimos históricos en diciembre.

El perfil de Evergrande es similar al de otras promotoras chinas, que dependen en gran medida de altos niveles de apalancamiento y ventas sobre plano para financiar sus operaciones. La empresa tenía más de 1,4 millones de viviendas vendidas antes de su construcción cuando estalló la crisis, lo que equivalía a más de 200.000 millones de dólares. Este auge del ladrillo, alimentado por una enorme deuda, se convirtió en el motor del crecimiento económico y la expansión de la clase media china. Sin embargo, las restricciones regulatorias impuestas por el gobierno chino en 2020 para limitar el acceso a la financiación a las promotoras con un alto endeudamiento y la desaceleración económica causada por la pandemia agravaron la situación de Evergrande.

A pesar de los intentos de la empresa de reestructurar su deuda, los resultados han sido decepcionantes. Evergrande presentó una propuesta en marzo para reestructurar casi 20.000 millones de dólares de deuda internacional, pero no logró obtener el apoyo necesario de sus acreedores. La empresa ha enfrentado una serie de problemas adicionales, incluido un supuesto arresto domiciliario de su fundador, solicitudes de bancarrota en Estados Unidos y dificultades para emitir nuevos títulos de deuda debido a investigaciones regulatorias en China. En resumen, Evergrande se encuentra en una situación crítica que podría tener graves consecuencias para la economía china y el mercado inmobiliario global.

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