Las pensiones contributivas experimentarán en 2026 una subida estimada del 2,7%, después de conocerse el avance del IPC de noviembre, situado en el 3%, lo que permite anticipar el cálculo de revalorización previsto para el próximo ejercicio.
Ese 2,7% será el aumento general que se aplicará a todas las pensiones contributivas. En el caso de las pensiones mínimas y no contributivas, el incremento deberá ser superior, en cumplimiento de lo establecido en la reforma del sistema aprobada en los últimos años.
Con este ajuste, un jubilado que reciba la pensión media de 1.511,5 euros mensuales pasará a percibir alrededor de 1.552,3 euros al mes en 2026. Esto supone un aumento anual de unos 572 euros, equivalente a un incremento mensual cercano a los 40,8 euros.
La revalorización beneficiará a los casi 9,4 millones de personas que perciben 10,4 millones de prestaciones contributivas, así como a los titulares de las 734.000 pensiones del régimen de Clases Pasivas del Estado, que también se actualizarán con el mismo porcentaje.
La subida se deriva de la normativa introducida en 2021, que establece que las pensiones deben actualizarse cada año en función de la media de las variaciones interanuales del IPC entre diciembre del año previo y noviembre del año en curso. En esta ocasión, dicho cálculo arroja un 2,66%.
El dato final de inflación, que confirmará oficialmente el porcentaje de subida, se publicará el 12 de diciembre.
La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, ha subrayado que esta revalorización garantiza que los pensionistas mantengan su poder adquisitivo en 2026 y reafirma el compromiso del Ejecutivo con un sistema “más justo, equilibrado y sostenible”.
